Oscar R. Ruiz

(en algún lugar tengo que poner y mostrar lo que escribo. Hasta ahora, no encontré uno mejor que éste)

El blog de Oscar Ruiz

30/3/13

Publicacion en Revista "Rumbos"

Mi angel tanguero sigue acompañandome. Hoy salio publicado mi cuento "Alas de Tango" en la edicion en papel de la revista Rumbos, que acompaña a la edicion de los Sabados  del Diario Clarin. Feliz

14/3/13

JUNIN PAIS 2012

Ayer recibi mis libros de la Antologia JUNIN PAIS 2012, donde esta publicado mi cuento EL VIEJO que obtuvo el 3er. premio.  Tengo algunos ejemplares disponibles para su venta.

12/3/13

EL RELATO DEL MES : MARZO



Bueno, amigos, el almanaque me dice que estamos cerca del quince  de marzo y es cuando debo subir el relato del mes a mi blog. Primero  porque se los había prometido y no solo no queda bien no cumplir, sino que no es lo mío,  eso de andar abandonando las cosas al poco tiempo.

Pero Febrero fue un mes de mucha actividad social, mucho cumple de gente querida, y mucha mesa en la vereda de  cerveza con maní.

Encima con un cuento dándome vuelta por la cabeza, con una historia buenísima y corrigiendo, corrigiendo y más corrigiendo.  De modo que poco escribí para el blog,  solo puedo contarles esta 

 

BREVISIMA  HISTORIA DE TU REGALO DE CUMPLEAÑOS


Termino el mes de Febrero y se me vino tu cumpleaños encima,  y la pura verdad es que a esa fecha no tenía la más remota idea que regalarte.
Pero el ultimátum ya había sido emitido: “Pensá en lo que me gustaría que me regalaras”, me dijiste un mediodía en el garaje cuando yo, inocente y como un hombre normal, común y corriente, te pregunte: ¿Que queres que te regale para tu cumpleaños?
Los días pasaban, y yo, seguía sin tener la más remota idea que regalarte. Buscaba algo diferente, que no sea más de lo mismo, pero  teniendo en cuenta las limitaciones impuestas desde siempre (ni se te ocurra regalarme una licuadora, es MI cumpleaños, así que debe ser un regalo para MI), las posibilidades no eran muchas.
En estos más de veinte y pico de años que estamos juntos, creo haberte regalado casi todo lo que se le puede regalar a una esposa (dentro de los valores materiales aceptables a nuestro  presupuesto). En el mes de Marzo por tus manos, a través de los años desfilaron: polleras, aros, pulseras, bombachas, corpiños, suéteres, zapatos y sus variedades, (chinelas, sandalias, ojotas, chatitas, etc.) camisas, remeras,  anillos, bolsos y sus variedades (carteras, billeteras, bolsos playeros, de tarde, bolsitos de cosméticos, de cositas, porta documentos, bolsones, valijas, etc.), chalinas, discos primero  CD después, agendas, libros, tarjetitas, cenas, escapadas románticas, anillos, colgantes, perfumes, flores, chocolates y bombones, etc. etc. y más etc. 
Bueno, la cosa es, que me fui complicando con la oficina, y las cuentas, y lo que había que hacer, y el resfrío, la tos y todo eso que vos yá sabes, y se me pasaron los días.
Hasta que de pronto, hace muy poco, me di cuenta, me ilumine. Lo que realmente quería darte y lo que realmente creo qué queres es: Tiempo
De modo que,  definido el asunto, solo me quedaba llevarlo a cabo, es decir comprarlo. Salí a buscarlo. Lo trate de conseguir en los negocios del  barrio Libertad,  en el Puerto, en los bancos y casas de crédito, en los bares tangueros de la Perla,   en la casa de Osias el osito en mameluco que paseaba  por la calle Chacabuco, en los negocios de la calle Guemes, Juan B. Justo o San Juan.
No conseguí nada. Absolutamente nada. Y es lógico. Nadie vende tiempo, a lo sumo te lo prestan o te lo alquilan. Lo único que venden es un aparato, más o menos lindo, más o menos caro, que sirve para medirlo, pero tiempo lo que se dice tiempo, no te lo vende nadie. Y no importa si es bueno o malo, si es de calidad  o berreta, eso no interesa. Basta la sola mención que queres comprárselo para que tomen plena conciencia de su escasez y se nieguen  en  forma absoluta y terminante a vendértelo. Cada uno lo atesora como lo más preciado de su vida, aunque hasta ese momento no sepan cuanto lo quieren o lo desperdician,  aunque no se lo digan a nadie. Yo les decía que es un poco, solamente, que es para regalárselo a la persona que amo. Nada, no hay caso. 
De manera qué,  ante el fracaso de poder conseguir y comprarte tiempo en el mercado, la única opción que me queda, dado el vencimiento imperioso del plazo  (solo faltan treinta  minutos para  que comience  tu cumpleaños), es darte un poco del mío.  
Por lo tanto, mi amor, te regalo: Dos medias mañanas por mes de mis  sábado ingles. Las tardes de domingo lluvioso de películas, mate y pochoclos. Algunas de mis noches (pero no esas que estoy con mis amigos) en que escucho la música que me gusta  y me tomo uno que otro whisky.  Mis horas de sueño profundo, para que cubras tus horas desveladas. Mis momentos de alegría para que se lleven  tu tristeza. Mis esporádicos y escasos días de paz,  para que los metas entre tus enojos. Y por último el tiempo de las mañanas, ese que flota entre mate y mate, antes de tener que irme a trabajar.  
Y para que siempre te acuerdes, también te regalo uno de esos aparatos  más o menos lindo, más o menos caro  para poder medirlo, pero eso es lo de menos, ¿me parece? Feliz Cumpleaños, con amor, Oscar


13/2/13

EL RELATO DEL MES : FEBRERO

Sin mayores pretenciones, seguimos despuntado el vicio con algunos relatos, Acá dejo el de Febrero. Ojala les guste.


EL RELATO DEL MES :  FEBRERO 2013






Barrio feo, boliche feo, caras feas. Decididamente: es un lugar feo.  Pero tengo que hacerlo, no hay otra alternativa, así que apuro el paso y entro al bar.

―¡Hola!.
―Que te traigo, flaco.
―Una Coca con  Fernet. ¿El baño, jefe?.
El tipo  señala  con la cabeza una puerta pintada de verde fluo. Mientras camino hacia ella, alcanzo a decirle: ¡Sin hielo, y que el Fernet sea Branca!.
Ojala este  medianamente limpio y usable, pienso. Abro la puerta y verifico una vez más, que jamás se hacen realidad mis pensamientos.
Cuando vuelvo, sobre la mesa de formica hay un vaso lleno hasta la mitad  con Fernet ¿Branca? , dos hielos y una Pepsi abierta sin servir.  La facha del tipo que atiende  no me  da para hacer reclamos. Tengo que tener presente que acá no juego de local, y el ambiente no es el de Puerto Madero.  
La bebida no es lo único que encuentro. Está sentado en la mesa un  muchacho que sin ningún tipo de problema se empieza a tomar mi Fernet ¿Branca?  sin agregarle ni una gota de Pepsi, y otro muchacho un poco menor, sentado  en la mesa de al lado. Esperaba otra cosa, estos son dos tipos comunes y vestidos un poco raro, como se visten ahora, ¿no? Gorrito yankee con visera, buzo dos talles más grandes y pantalones que parecen cagados. Nunca entendí esa forma de vestirse, pero bueno no es asunto mío. Me arrimo, digo hola  y amago a sentarme. El  de mi mesa, me mira, el otro  prende un faso. Me inunda el olor a marihuana.
―¿Quién te manda a vos?  ―me pregunta
―Nicolino. Nicolino me manda. El de la 39, sabes quién es no?  el que tiene la ferretería, que es pelado y que además se…
―Ta’ bien, ¿te dijo como es este negocio?.  
―No, no. Para nada. De eso no hablamos, no correspondía,  me dijo que él no se metía, que no iba en nada, que solo me hacia el contacto y que ustedes me lo explicaban todo y además  que cualquier cosa yo po...  
―Pará. Pará. Habla menos chabón, habla menos. Pará la oreja, porque no lo digo otra vez. Me traes una foto y me pasas la data que tengas del quía, donde vive, donde labura, todas las boludeces que sepas del quía. Lo estudiamos y después te digo.  En un par de semanas te llamo. Yo te llamo, ´tamos.  Mañana estate acá a esta hora. Le dejas las cosas al Tucán, el de la barra, el narigón. Yo te llamo Chau. Paga y tómatelas.
Ya es mañana, volví al bar, a la misma hora, le deje el sobre con los datos al tipo de la barra, el tucán y me fui.
Pasaron como dos semanas y me llamaron. Me dijeron que vaya al bar a las nueve. Fui. El tucán apenas me dio entrar, agarro una botella sin etiqueta,  tenía un líquido negro que de lejos parecía Fernet. Sirvió un vaso grande le puso dos hielos y abrió una Pepsi. Me trajo todo a la misma mesa donde me había sentado unos meses atrás. Con la cabeza me señalo la puerta verde fluo. Me fui al baño. Cuando volví estaban los dos pibes.
 ―Bueno jovato, tenés suerte. Agarramos el laburo. Tardamos en hacerlo un mes, más o menos. Te sale treinta lucas. Nosotros te avisamos cuando está hecho, ´tamos, nos traes mañana la mitad de la guita, y antes que cerremos   pones la otra mitad. El laburo no es fácil, el  quía es conocido y tiene muchos contactos, después, si te he visto no me acuerdo, ‘ tamos, ojo una vez cerrado no hay marcha atrás, eh. 
―Bueno, bueno  está bien, pero no sé si para mañana consigo la plata, te puedo armar algo de efectivo y un cheque para la semana que viene, ¿te parece? 
―¡Vos sos pelotudo o te haces!. Venite con  la guita, si nó,  no hay laburo, ´ tamos, la traes acá chabón,  quédate tranquilo que nadie te va a tocar, saben que es para nosotros. Chau. Pagá y tómatelas.
Me dijo y se mando de un trago el vaso con el Fernet sin Pepsi. 
Otra vez es mañana, misma hora, misma mesa, llevé la plata, apareció el flaquito.
 ―¿Tenés el paquete?.
―Si.
―Mejor. Toma este celu, no se lo mostras a nadie, ni le das el numero. A este teléfono te  vamos a llamar nosotros, por cualquier cosa. Cuando el laburo este terminado lo tiras al riachuelo, ´tamos. 
―Si, si,  estamos, está bien, pero quería decirte algo antes.
―¿Qué queres?.  
―Dos cositas nada más, la primera como sé que no me van a joder.
―No lo sabes, esto es así, jamás dejamos un trabajo sin hacer, somos los mejores en este negocio, por algo nos viniste a ver.
―Bueno está bien ahora…la segunda,  como te digo, eh. Mira,  está todo bien, pero la verdad es que es un poco caro,  la cosa esta  difícil, el trabajo se cayó mucho, ya no es como antes.
―Qué te pasa, ¿te estás arrepintiendo?, el precio es ese, ya te lo dijimos chabón.
―No, no, nada de eso, solo que pensaba, como es mucho, viste, si no podían hacerme una atención, como un plus viste, que se yo, algo más, yo tengo muchos conocidos que les darían trabajo seguro, y si  yo estoy conforme mis referencias valen. Yo les pago las treinta lucas, como arreglamos, pero hagan un esfuercito, no les cuesta nada, ¿si?. Les dejo los datos de otro, es fácil, es como qué hacen  un combo, dos por uno, va a ser fácil ¿te parece?.


Me fui  del bar, bastante satisfecho, mientras ponía en marcha el auto pensaba que me costó como media hora  convencer al flaquito, pero al fin, terminé haciendo negocio, es cierto,  sigo siendo bueno para negociar, no hay caso, al final tuve que poner cinco lucas más, pero, bueno, el paquete  no es caro, treinta y cinco por dos no esta tan mal, me hubiera costado sesenta, tengo que verlo de esa manera. Javier se lo merece,  es un flor de hijo de puta y mal bicho; y yo, no solo no me animo a suicidarme, sino que además le tengo pavor a las armas.