Oscar R. Ruiz

(en algún lugar tengo que poner y mostrar lo que escribo. Hasta ahora, no encontré uno mejor que éste)

El blog de Oscar Ruiz

20/9/12

LA AVISPA Nro. 55

Ya esta en la calle la Revista Literaria de Mar del Plata, " La Avispa" en su numero 55.  Se las recomiendo , una revista  con excelente material,  hecha por gente de Mar del Plata, desde hace ya mas de diez años. Todo un  logro para destacar . En esta Argentina, que sufrimos cotidianamente, poner en la calle 55 numeros de una revista  de mas de 200 paginas SIN PUBLICIDAD  y dedicada a la cultura y las artes, sin dudas NO ES POCA COSA .
Encontraran poesia, narrativa, reportajes, humor, cine. y mucho mas .
Se las recomiendo

25/8/12

Letras Hermanadas - DOMINGO

Hace un tiempito nomás, gracias a las redes sociales,  me encontré virtualmente,  con una compatriota radicada en México desde el 2008 - Paula Ithurbide -   que   también despunta este hermoso vicio de escribir.  Inspirado en un relato / poesía de ella, hice uno hermano.
Les dejo el par de textos  hermanados, y también el link de ella, que vale la pena visitar y descargar gratuitamente  sus libros de relatos, cuentos y poesías . Abrazos a todos. 

DOMINGO

                                                                               Bajo el ala inspiradora de Paula Ithurbide

Madrugón de ganas. Limpieza apurada. Astillas, descendientes de nobles cajones. Bollitos de diarios. Quebracho y piquillín. Lenguas que queman, hipnotismo del fuego, brasas con humo amistoso. Corridas de ropa colgada. Griterío. Encuentros.  Abrazos. Besos en las mejillas. Cinco platos de madera. Descansan los cuchillos obreros a la sombra del cajón : hoy trabajan los facones pitucos. Rúcula, con parmesano fresco en hebras. Zanahoria rayada. Huevos duros. Mástiles de grisines y montañitas de mignones. Una panera nueva. Dos caballetes. Un tablón laqueado con más esfuerzo que oficio. Una guarda de hojas secas pegadas a la madera, otoño de cuatro estaciones. Paleta de pintor, la parrilla colmada . Amarillo, verde, rojo, blanco. Banderas inmigrantes en los morrones asados y las bruschetas tibias. Tomate. Albahaca. Chorizos. Morcillas, Ying y Yang, tan criollo como una  zamba.  Delantal para “el aplauso al mejor asador del mundo”. Las copas grandes siempre llenas. Abundante malbec Luján de Cuyo. Rojas cerezas oscuras. Canela. Vainilla. Redondos taninos. Aristocráticos.  La risa franca por las alegrías intimas. Algunas veces viene de visita la Negra Sosa, otras  el chango Spasiuk,  Louis Amstrong, Ray Charles o Esteban Morgado. Un libro abierto, siempre a medio leer, abandonado hasta la noche. ¡Llegan los invitados!. Dos postres caseros. La campana llama a comer. Olor a domingo. Sabor de domingo.  

Oscar Ruiz


Los invito a leer, el texto "hermanado" de Paula , y recorrer sus  libros de relatos , cuentos y poesías .  Valen la pena .

.

Información de contacto

14/8/12

Eric Calpton


Navegando por detrás del sol
Esperando a mi princesa venir
Orando por la lluvia de curación
Para restaurar mi alma de nuevo
Sólo la punta de un harapo en mi recorrido
¿Cómo llegó aqui? ¿ Qué he hecho?
¿Cuándo surgirán todas mis esperanzas? ¿Cómo lo sabré?

Cuando miro en los ojos de mi padre. Los ojos de mi padre 
Cuando miro en los ojos de mi padre. Los ojos de mi padre

Entonces la luz comienza a brillar
y escucho aquellas antiguas canciones de cuna
y mientras observo esta semilla crecer
siento que mi corazón comienza a desbordarse
¿Dónde puedo encontar las palabras para expresar?
¿Cómo lo enseño?
¿Qué apostamos?
Poco a poco me he dado cuenta
Es ahí cuando los necesito
Ahí es cuando necesito los ojos de mi padre
Los ojos de mi padre. Ahí es cuando necesito los ojos de mi padre
Los ojos de mi padre

Entonces el borde áspero aparece
a través de las distantes nubes de lágrimas
soy como un puente que fue arrasado
Mis cimientos fueron hechos de arcilla
Mientras mi alma se desliza hacia abajo hasta morir

¿Cómo podría perderlo?
¿Qué es lo que intento?
Poco a poco, me he dado cuenta
Que él estaba aquí conmigo
Que mire dentro de los ojos de mi padre

Los ojos de mi padre. Los ojos de mi padre

31/7/12

LA INSOPORTABLE COMPULSIÓN DEL FACEBOOK


Al fin llegó el día esperado. Temprano, lo primero que hizo fue correrse hasta la casa del vecino de enfrente  —el más confiable de toda la cuadra—. Le dejó una copia de la llave de su casa,  la clave de seguridad de la alarma y le encargó  “ Cachito, pegame una mirada, prendeme la luz del frente y alguna otra , así parece que hay gente viviendo” .  Después se fue hasta lo de su tía, esta vez,  con la copia de la llave y la clave de seguridad, le dijo : “Tía, andate a la mañana a casa,  levantate las cortinas y apagá las luces”.   A la señora que limpia, le pidió que de todas formas, aunque ellos no estén, dos veces por semana baldee la vereda y haga algo de movimiento por afuera, siempre para que los potenciales ladrones piensen que la casa está habitada.   Después de almorzar, avisó a la central que monitorea la alarma,  que  estaría ausente por una semana, y les dejó el  número telefónico de un amigo de su confianza  —por cualquier cosa que pasara—.  Metió el auto en el garaje y cargó las valijas y bolsos. Por supuesto para que los vecinos o los extraños, no vieran el movimiento y se dieran cuenta que se estaban yendo de viaje. Después las llevó hasta lo de su suegra, donde las dejó para volver a su casa, ya mucho más tranquilo. Antes de salir  verificó por última vez  que las ventanas, la llave de gas y la reja del fondo, estuvieran bien cerradas, se metió los dólares para el viaje en el bolsillito con cierre  que su mujer le había cosido al calzoncillo  tomó los pasajes, el pasaporte  y ahora sí, al fin,  llamó al remís. Le indicó al remisero la dirección de la casa de su suegra, y hacia allá fueron los tres:  él, su mujer y su hija. Retiraron las valijas que había dejado por la mañana y siguieron hasta la terminal de Tienda León para tomar el micro que los llevaría a esas tan ansiadas vacaciones de una semana “All Inclusive” en el Caribe.

A las ocho  horas,  en Ezeiza, tomó una foto con su Blackberry  y  la subió a  su muro de Facebook.  En ella estaban todos muy sonrientes. Debajo en el epígrafe  decía  “En el pre-embarque”.  Muchos de sus  cuatrocientos cincuenta y ocho “amigos”,  cliquearon “Me gusta”,  seis o siete preguntaron  dónde se iba de viaje, todos les desearon felices vacaciones. Los ladrones  no pusieron nada, solamente  tomaron debida nota de la situación.